En el año 1968 recibía el Premio Nobel el escritor japonés Yasunari Kabawata. Hasta entonces este literato nacido en Osaka era un gran desconocido en Occidente, pero toda una institución en su país natal. De hecho, hoy en día lo sigue siendo. Prueba de ello es la llamada ruta Odoriko.

izu

Foto: Flickr.com

Esta ruta discurre por la penísula de Izu y une dos de los balnearios existentes en esta región, muy cercana al archiconocido Monte Fuji. Los dos balnearios en cuestión son el Yugano-onsen y el Yagashima-onsen. Ambos recintos de aguas termales están extraordinariamente descritos en el libro de Kawabata titulado La bailarina de Izu.

Igualmente en su obra literaria se describen lugares tan bellos como las siete cascadas de Kawazu-nanadaru, la propia ciudad de Kawazaru, donde hay una estatua que nos presenta a los dos protagonistas de la novela.

Éstos son, un joven estudiante de Tokio que queda locamente enamorado de una joven bailarina ambulante, y tan joven ya que tenía 14 años. Su amor, en el que se unen dos clases sociales distintas, se desarrolla a lo largo de un viaje por la península de Izu. En la actualidad, podemos recorrer ese mismo territorio a bodor de un tren, que como no podía ser de otro modo tiene por nombre Odoriko, o sea bailarina, ya que el título en japonés es Izu no odoriko.