El puente Seto Ohashi que se extiende uniendo las islas de Honshu y Shikoku es el puente más grande del mundo en el que se combinan carreteras con una lÃnea ferroviaria. Dividido en seis secciones, y con una distancia total de 9,4 kilómetros, es una maravilla arquitectónica, además de una obra clave en las comunicaciones entre dos prefecturas de Japón como lo son Okayama y Kagawa.
Imagen Kamoda
El puente Seto Ohashi (enlace en inglés) es singular además por poseer dos niveles, el superior con dos carriles por mano de la autopista, y el inferior con una vÃa en cada dirección por ferrocarril. El puente se apoya en cinco pequeñas islas intermedias en el mar interior de Seto.
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Cruzar el puente en su totalidad, puede consumir unos 20 minutos de tiempo en coche o en tren. La obra, terminada para el año 1988, fue la puesta en escena tardÃa de una idea que se remonta al año 1889, cuando un miembro del parlamento sugirió la posibilidad de unir ambas islas con un gigantesco puente. El Gran Puente de Seto permitió acotar y mucho los tiempos para cruzar el mar interior en ferri, una tarea que demandaba una hora en promedio.
Desde los inicios de la construcción, en 1978, la obra se prolongó por diez años y se cobró la vida de 13 trabajadores. A nivel de seguridad, está preparado para resistir violentos terremotos y tifones. Con el nivel de calzada a 93 metros por sobre el mar, se transforma en una magnÃfica postal de la región, especialmente en dÃas de niebla, cuando su silueta se eleva por sobre las nubes como si fuera parte del cielo.