Cuando se viaja a Nagoya durante unos dÃas, es bastante recomendable reservar alguna jornada para escaparnos de la enorme ciudad y salir a conocer otras localidades de menor tamaño, que nos harán conocer un Japón bien diferente al que representa la modernidad.

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Una buena opción de escapada es la ciudad medieval de Inuyama, que dista tan apenas media hora en tren desde Nagoya. AquÃ, en Inuyama podremos conocer varios lugares de enorme atractivo histórico y muestras de las más arraigadas tradiciones nacionales.
El monumento más destacado de Inuyama es su castillo, el Kokuho Inuyama-jo, una enorme obra del siglo XVI, que como una de sus muchas particularidades se puede decir, que pese a su gran tamaño, se trata del único castillo nipón que fue habitado por una sola persona, su señor feudal.
Otro de los puntos de atracción de la ciudad es el jardÃn Yarakuen-Joan. Además de la belleza tÃpica de los jardines japoneses, en este podemos ver una torre y una casa de té que fue traÃda desde Kyoto. En esa misma casa de té, si no vamos muy apurados con nuestros yenes, podemos tomar el machá, o sea, participar en la ceremonia del té, toda una experiencia digna de conocerse para poder valorarla.
Y por último, si deseamos degustar otras costumbres del lugar, nos podemos acercar al templo Jakko-in, el templo de los arces rojos, por el bosque de esta bella especie arbórea que envuelve al santuario. AllÃ, a la belleza y antigüedad del lugar, le podemos sumar la experiencia de probar añejas recetas vegetarianas de las que se alimentan los budistas del templo.
